En 1999, un grupo de organismos de derechos humanos comenzaron a reunirse buscando participar de manera coordinada en iniciativas locales y nacionales en favor de la memoria sobre la última dictadura en la Argentina. El objetivo principal era contribuir a la elaboración de la memoria de lo sucedido durante el terrorismo de Estado y a la construcción de la democracia posterior para fortalecer y promover el respeto a los derechos humanos. Las organizaciones participantes se reunieron con la convicción de que la acción conjunta en el trabajo por la memoria los haría más fuertes en su lucha.

El trabajo inicial de Memoria Abierta incluyó acciones tendientes a fundar un Museo de la Memoria, un extenso programa de tratamiento archivístico de documentos histórico-institucionales de las organizaciones de derechos humanos y la construcción de un Archivo Oral de testimonios en formato fílmico sobre el terrorismo de Estado. Luego se sumaría la tarea de sistematización de fotografías en un Archivo Fotográfico y la producción de registros para la visibilización de espacios represión y resistencia y su transformación en espacios de memoria.

Como parte de este trabajo inicial, Memoria Abierta participó de la fundación de la Coalición Internacional de Sitios de Conciencia, una red de instituciones que hasta hoy comparten el objetivo de lograr que los sitios de memoria sean espacios de intercambio y debate sobre problemas contemporáneos desde una perspectiva histórica. Desde 2005 es coordinadora de la Red Latinoamericana que, en el marco de la Coalición, nuclea a los sitios de la región.

Durante los años signados por la impunidad, Memoria Abierta participó de las demandas sociales de políticas estatales de memoria colectiva, desarrolló un intenso trabajo hacia el interior de los organismos de derechos humanos en lo que respecta a su patrimonio y extendió los vínculos internacionales para incidir de manera conjunta en la búsqueda de memoria, verdad y justicia en otros países.

Desde su creación, Memoria Abierta constituyó el más extenso Archivo Oral de testimonios en Argentina y participa de intercambios de metodologías con archivos similares en otros países. Por otra parte, produjo una metodología innovadora para el registro y documentación de los sitios históricos así como sobre la implementación sistema represivo.

Desde el 2006, cuando se realiza el primer juicio desde la reapertura de los procesos legales por delitos de lesa humanidad participa de las causas judiciales como perito, aportando documentación y herramientas novedosas que reconstruyen el funcionamiento de los Centros Clandestinos de Detención (CCD) y son utilizadas a lo largo de todo el proceso legal.

Ha desarrollado además, colecciones temáticas sobre casos específicos para ampliar el conocimiento de lo sucedido en distintos puntos del país, con el objetivo de fortalecer actores locales.

Memoria Abierta ha promovido desde su creación, espacios de debate y reflexión que reunieron y reúnen a distintos actores que trabajan en temas de archivos, fuentes orales y sitios históricos, en el país y en la región. Así, a partir de su trabajo organizando y dando acceso a archivos, promueve discusiones sobre accesibilidad en pos del crecimiento conjunto y solidario de instituciones hermanas de la región.

A fines de 2013, Memoria Abierta mudó su sede al edificio 30.000 Compañeros Presentes de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, en el Espacio Memoria y Derechos Humanos [Ex ESMA] donde funcionó uno de los más emblemáticos Centros Clandestinos de Detención. Desde este espacio, compartido con otras organizaciones y organismos estatales, y en un sitio que interpela y convoca a toda la sociedad, Memoria Abierta continúa trabajando en pos de la memoria, luchando contra el olvido y el silencio, promoviendo el intercambio con otras realidades sobre la experiencia argentina en Memoria, Verdad y Justicia.