Memoria Abierta,
Acción Coordinada de
Organizaciones argentinas de
Derechos Humanos, trabaja para
aumentar el nivel de información
y conciencia social sobre el
terrorismo de Estado y para
enriquecer la cultura democrática.
Uno de nuestros principales
objetivos es lograr que todo
registro de lo ocurrido durante
la última dictadura militar
y sus consecuencias sea accesible
y sirva a los fines de la investigación
y educación de las futuras
generaciones. Los organismos
que conforman esta acción
coordinada son:
Asamblea Permanente por los Derechos
Humanos – APDH
La Asamblea Permanente por los
Derechos Humanos -APDH- fue fundada
el 18 de diciembre de 1975 en
los prolegómenos del Estado
terrorista instaurado por la dictadura
militar.
Su nacimiento,
en respuesta a la creciente violencia
y represión ilegal, fue
el resultado de una autoconvocatoria
de personalidades provenientes
de los más diversos sectores
y actividades de la vida nacional:
sociales, políticos, culturales,
sindicales y religiosos.
La Asamblea Permanente
por los Derechos Humanos se constituyó
como una asociación civil
de carácter pluralista
y organización interna
democrática, cuyos fines
y objetivos iniciales fueron la
defensa de los derechos civiles
y políticos consagrados
en la Declaración Universal
de los Derechos Humanos de las
Naciones Unidas, en la Constitución
Nacional Argentina y en la legislación
internacionalmente reconocida.
Durante la dictadura
la APDH luchó contra la
práctica sistemática
de desapariciones forzadas, torturas
y asesinatos de opositores y en
favor de la vida, la libertad
y el respeto a la dignidad de
las personas.
Una vez restituido
el estado de derecho, la APDH
procura consolidar y profundizar
la democracia, trabajando para
asegurar la vigencia integral
de los derechos humanos, a través
de la defensa y promoción
de los derechos económicos,
sociales y culturales.
La APDH ha obtenido
como ONG el status consultivo
II ante el Consejo Económico
y Social (ECOSOC) de las Naciones
Unidas.
Con el aporte
de una red de delegaciones que
cubren diversas regiones del país,
promueve acciones con entidades
fraternas que luchan por similares
propósitos.
La APDH recoge,
estudia y evalúa la situación
de los derechos humanos, difunde
sus conclusiones y demanda a las
autoridades públicas la
vigencia concreta de esos derechos.
Denuncia su violación cualesquiera
sean las causas y agentes que
la originen y condena a sus responsables
directos e indirectos. Asesora
y defiende a las víctimas
y sus familiares. Impulsa la educación
y la formación de promotores
en derechos humanos y proyecta
la sanción de la legislación
que asegure su plena vigencia.
Es una organización no
gubernamental fundada en 1979
para promover y proteger los derechos
humanos y fortalecer el sistema
democrático y el estado
de derecho en Argentina.
El CELS desarrolla
sus actividades especialmente
desde la perspectiva técnico-legal
y entiende a los derechos humanos
como a aquellos reconocidos en
la Declaración Universal
de los Derechos Humanos de Naciones
Unidas y en la legislación
internacional, recayendo únicamente
en el Estado la responsabilidad
por su respeto o violación.
El CELS trabaja
para denunciar las violaciones
a los derechos humanos, influir
en los procesos de formulación
de políticas públicas
y promover el mayor ejercicio
de estos derechos por parte de
los sectores más vulnerables
de la sociedad.
La creación
del Centro de Estudios Legales
y Sociales respondió a
la necesidad central de actuar
para detener las graves y sistemáticas
violaciones de los derechos humanos
cometidas durante la dictadura
militar. Las actividades se centraron
en la asistencia legal y social
a las víctimas de la represión
y sus familias y en el acopio
de documentación sobre
el Terrorismo de Estado.
Con la activa colaboración
del CELS, visitaron la Argentina
distintas organizaciones y comisiones
que evaluaron la situación
de los derechos humanos en los
años de la última
dictadura: Amnistía Internacional
y la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos de la OEA,
entre otros. Durante la primera
etapa de la transición
democrática, el CELS colaboró
con la Comisión Nacional
sobre la Desaparición de
Personas (CONADEP) y con la Cámara
Nacional de Apelaciones, que llevó
adelante el juicio a los máximos
responsables de las violaciones
a los Derechos Humanos.
El CELS trabaja
con la convicción de que
una primera garantía para
la vigencia de los derechos humanos
se funda en el principio institucional
de lograr verdad y justicia con
respecto a los crímenes
aberrantes que tuvieron lugar
en Argentina en el pasado reciente.
Desde la restauración
del estado de derecho, el Centro
de Estudios Legales y Sociales
ha extendido su actividad original,
para incluir la atención
a problemas de violencia institucional,
acceso a la justicia, condiciones
de prisión, discriminación
de género, situación
de los inmigrantes y exigibilidad
de los derechos económicos,
sociales y culturales. Un eje
ordenador es la tarea de mantener
viva la memoria del pasado y continuar
la lucha contra la impunidad.
El Centro de Estudios
Legales y Sociales está
afiliado a la Comisión
Internacional de Juristas de Ginebra
y a la Liga Internacional por
los Derechos Humanos de Nueva
York. Es corresponsal de la Federación
Internacional de Derechos Humanos
de París (FIDH) y es miembro
de la Organización Mundial
Contra la Tortura de Ginebra (OMCT).
Ha recibido numerosos reconocimientos,
entre los que merecen destacarse:
Letelier-Moffit (1983), The Roger
E. Joseph Prize (1988) y The Human
Rights Prize of the Lawyers Committee
for Human Rights (1988).
Creada el 18 de noviembre de 1987
y constituida por un grupo de
familiares directos y colaterales
de las víctimas de la represión
de la última dictadura
militar, en especial de los detenidos-desaparecidos
la organización tiene por
objetivos:
•
Mantener viva en el pueblo la
conciencia sobre la violación
de los Derechos Humanos, que impide
la vida en libertad y democracia,
atenta contra la libertad del
hombre, imposibilita el normal
ejercicio de la justicia y coarta
las libertades públicas
y privadas así como las
demás garantías
que consagra la Constitución
Nacional.
•
Organizar un centro documental
con material bibliográfico,
literario, jurídico y de
cualquier naturaleza que pueda
servir de información y
testimonio sobre el tema, difundiéndolo
en todos los niveles y áreas
de la sociedad.
•
Promover y facilitar investigaciones
multidisciplinarias sobre los
temas mencionados y sus efectos
sobre la población (ruptura
familiar, duelo inconcluso, supresión
de la identidad, etc.) mediante
el otorgamiento de becas, subsidios
y formación de grupos de
trabajo.
En cumplimiento
de sus objetivos la Fundación
Memoria Histórica y Social
Argentina promueve, fundamentalmente,
actividades en centros educativos.
Organiza concursos de monografías,
ensayos, literatura, música
y plástica, y participa
en charlas y debates sobre derechos
humanos y terrorismo de Estado
en escuelas secundarias, terciarias
y universidades.
La Fundación
Memoria Histórica y Social
Argentina forma parte de, Memoria
Abierta, Acción Coordinadora
de Organizaciones de Derechos
Humanos y de la Comisión
pro Monumento a las Víctimas
del Terrorismo de Estado.
La Fundación
Memoria Histórica y Social
Argentina promueve y auspicia
la creación del Paseo de
los Derechos Humanos cuya finalidad
es la recordación de los
“desaparecidos” durante
la dictadura militar. La placa
a ubicarse en el Paseo, dice:
“en memoria de los desaparecidos
políticos, gremiales, estudiantiles,
sociales... víctimas del
terrorismo de estado durante la
década de los setenta”.
Continúan llevando a cabo
la lucha a la que se abocaron
desde que nació el movimiento,
en abril de 1977. A partir de
esa fecha y unidas por un pañuelo
blanco exigieron VERDAD y JUSTICIA
por “...nuestros hijos (que)
fueron secuestrados por soñar
con una patria más libre
y justa y reivindicamos ese sueño,
atrozmente truncado...”
Las Madres de
Plaza de Mayo -Línea Fundadora-
son una organización no
gubernamental de defensa de los
derechos humanos, conformada por
madres reunidas en una misma tragedia:
La desaparición forzada
de sus hijos a manos del aparato
estatal argentino.
Línea Fundadora
surgió en enero de 1986,
en rechazo a toda metodología
autoritaria y por importantes
diferencias sobre la necesidad
de preservar la memoria y tener
en vista perspectivas históricas
con la Asociación Madres
de Plaza de Mayo.
Madres de Plaza
de Mayo -Línea Fundadora-
integra la Federación de
Asociaciones de Familiares de
Detenidos Desaparecidos de América
Latina (FEDEFAM).
A lo largo de
estos años, ha mantenido
relaciones de trabajo con entidades
internacionales de defensa de
los derechos humanos: Amnesty
International, Human Rights Watch,
Americas Watch, C.I.C.R., Consejo
Mundial de Iglesias, Fundación
Mitterand, SAAM (organización
holandesa de solidaridad con Madres
de Plaza de Mayo), Coordinadora
de Derechos Humanos de París
y Grennoble, Francia entre otras.
Las Madres han
intervenido en la Comisión
de Derechos Humanos de las Naciones
Unidas, en la OEA (Organización
de Estados Americanos), el Parlamento
Europeo y la CIDH (Comisión
Interamericana de Derechos Humanos),
entre otras organizaciones intergubernamentales
y reciben ayuda solidaria de organizaciones
locales y extranjeras y colaboración
de voluntarios.
Sus reivindicaciones
son:
• Investigación exhaustiva
del destino de cada uno de los
detenidos-desaparecidos.
• Juicio y condena a todos
los responsables del Terrorismo
de Estado.
•
Nulidad de las leyes de impunidad
para los responsables de crímenes
de esa humanidad cometidos durante
el Terrorismo de Estado: leyes
23492 (llamada Ley de Punto Final)
y 23521 (Ley de Obediencia Debida),
por inconstitucionales y contrarias
al derecho internacional (Convenio
de las Naciones Unidas contra
la tortura, Convención
Interamericana sobre Desaparición
Forzada de Personas).
•
Derogación de los decretos
de indulto que completaron el
proceso de impunidad.
• Restitución de
la identidad de todos los niños
-hoy jóvenes- secuestrados,
con conocimiento de quiénes
son sus legítimas familias.
•
Lucha inclaudicable por la vigencia
de todos los derechos humanos.
Es una organización social
de inspiración cristiano-ecuménica
que promueve los valores de la
Solidaridad y la No Violencia.
Impulsa la construcción
de una sociedad fundada en el
reconocimiento pleno de los derechos
de la persona y de los pueblos.
Aunque sus orígenes
se remontan a fines de los años
60, fue fundado en 1974 como confluencia
de diversos grupos comprometidos
con la promoción de los
valores cristianos y la metodología
de la acción no violenta.
El Servicio Paz
y Justicia surgió a partir
de los procesos de liberación
latinoamericanos, caracterizados
por situaciones de injusticia
y violencia institucionalizada,
expresados en la miseria y la
opresión.
Desde su compromiso
con los pobres y oprimidos, el
SERPAJ trabaja por una sociedad
pluralista y participativa que
supere las dominaciones y asegure
la vigencia de la justicia, la
libertad, los derechos de las
personas y de los pueblos, la
paz y las diversas necesidades
de los hombres y mujeres que la
integran.
El SERPAJ prioriza
la concientización, la
organización, la articulación
multisectorial y la solidaridad
para enfrentar las múltiples
violencias que caracterizan nuestra
sociedad.
Sostiene la necesidad de promover
convergencias sociales, políticas
y religiosas, en los que se mantenga
la pluralidad de identidades y
se avance en el fortalecimiento
de la organización popular.
Junto a secretariados
nacionales de otros países
conforma SERPAJ América
Latina, que es miembro consultivo
del Consejo Económico y
Social de Naciones Unidas (ECOSOC)
y entidad consultiva de UNESCO.
En 1987, fue reconocido con el
Premio UNESCO de Educación
para la Paz.
Adolfo Pérez
Esquivel, premio Nobel de la Paz
en 1980 y actual presidente del
SERPAJ Argentina, fue uno de los
fundadores de la organización
y actuó como Coordinador
General Latinoamericano entre
1974 y 1986.
El SERPAJ se estructura
a través de grupos zonales
y regionales y organiza su trabajo
en cuatro programas: Derechos
Humanos y Construcción
Democrática, Educación
para la Paz y los Derechos Humanos,
Derecho al Desarrollo y Medio
Ambiente y Ecumenismo.
El SERPAJ trabaja
para:
• Promover estrategias alternativas
frente a los mecanismos de impunidad
estructural y de denegación
de los derechos, en defensa de
la vida y el fortalecimiento de
la participación democrática.
• Fortalecer y reconstruir
los espacios públicos de
la sociedad civil.
• Potencializar los contenidos
de los Derechos Humanos y la No
violencia activa como aporte a
la construcción de alternativas
y de nuevas utopías.