La
CONADEP (Comisión Nacional
sobre la Desaparición de
Personas) instalada en 1984 al
finalizar la dictadura, identificó
algo más de 360 lugares
de detención clandestina.
En los años posteriores,
fueron pocos y lentos los avances
en la investigación que
brindaran información precisa
sobre esos y otros recintos.
Más de
dos décadas después
y por el esfuerzo de los sobrevivientes,
los organismos de Derechos Humanos,
la tarea de los jueces y fiscales
y las entidades públicas
de nivel local, provincial y nacional,
ha sido posible enriquecer esa
información primera.
Memoria Abierta
se propuso desde su fundación
contribuir a dar mayor visibilidad
a esos edificios que sirvieron
a la represión ilegal,
como una forma de impedir que
el olvido o las acciones materiales
deliberadas, pretendan negar su
existencia.
Se trata de un
trabajo permanente. El relevamiento
y la investigación, realizado
junto a personas y organizaciones
locales involucradas en las tareas
de memoria, nos llevó a
diseñar los mapas que hoy
presentamos. Estos mapas pueden
imprimirse y usarse con objetivos
pedagógicos, de estudio
o para la investigación
judicial.
Esperamos que
constituyan un nuevo instrumento
útil para reconocer la
dimensión del terrorismo
de Estado en la Argentina y comprender
la lógica y el carácter
sistemático que alcanzó
la represión. También
para darnos cuenta de la tarea
que aún nos falta realizar
para construir una memoria más
precisa y federal.
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