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Camino al Museo
El museo que queremos Camino al museo Historia de la ESMA
Hoy

El 3 de octubre de 2007, se completó el traspaso de los edificios ubicados en el predio donde funcionó el centro clandestino de detención “Escuela de Mecánica de la Armada”. Se abrieron entonces las puertas del “Espacio para la memoria y para la promoción y defensa de los Derechos Humanos” que había sido creado el 24 de marzo de 2004.

Estuvieron presentes en el acto la ministra de Defensa Nilda Garré, el Jefe del Estado Mayor de la Armada almirante Jorge Godoy, el ministro de Justicia de la Nación Alberto Iribarne, y el Secretario de Derechos Humanos Eduardo Luis Duhalde, sobrevivientes del Centro y representantes del movimiento de Derechos Humanos.

Este acto de devolución de los edificios por parte de la Armada a la Comisión Bipartita (formada por representantes de la Secretaría de Derechos Humanos de Nación y de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la ciudad de Buenos Aires), constituye un hito en la búsqueda de nuestra sociedad por crear un espacio donde ejercitar la memoria sobre lo ocurrido durante los años del terrorismo de Estado.


Las primeras iniciativas

Desde el regreso del régimen democrático se plantearon y desarrollaron múltiples iniciativas orientadas a avanzar en la concreción de un museo. A continuación, recorreremos esos años y describiremos los momentos más importantes de este “camino al museo”.


1. Casa del Desaparecido (1984)


En 1984, la Fundación Memoria Histórica y Social Argentina impulsó la creación de la Casa del Desaparecido. El propósito era concentrar en ella toda la documentación sobre el terrorismo de Estado.

Desde la Fundación se lo concebía primero, como un lugar donde se almacenara la documentación y después, como un lugar que pudiera irradiar información hacia la sociedad: hacer conocer lo que había pasado, cómo habían sido las cosas y mostrar elementos que confirmaran todo eso. Porque una de las cosas contra las que uno luchaba era que la gente no te creía... vos le decías cómo los habían llevado y te decían ‘Estás macaneando’... Aún familiares, gente que nos conocía mucho, que conocía a mis hijos, decía ‘¿pero vos estás segura?, ¿No estarán en Europa?... a lo mejor se fueron’. Y yo pensaba ¿cómo pueden decir esto? ¿Cómo pueden creer esto? Te querías morir... Entonces yo pensaba: tanta gente así, yo de alguna manera les tengo que mostrar..., le tengo que refregar en la cara las cosas para que no siga creyendo esto. Entonces también pensábamos que un lugar así iba a servir para mostrar la verdad, para demostrar que lo que habíamos vivido y estábamos contando, era cierto”. (Ilda Micucci, Fundación Memoria Histórica y Social)

La propuesta fue discutida entre los organismos de Derechos Humanos. Pero, entonces, las acciones en la búsqueda de la verdad y la justicia ocupaban la mayor parte del tiempo de los familiares y los miembros de las organizaciones. La sociedad argentina estaba viviendo aún la etapa del reconocimiento de lo que había ocurrido –era reciente la difusión del informe de la CONADEP- y, a la vez, algunos sectores de la sociedad se empecinaban en una continua negación de los crímenes. Estas dos realidades contradictorias dificultaban la posibilidad de embarcarse en una iniciativa que, de manera tan directa, iniciaba el camino de la construcción de la memoria.


2. Dos proyectos de Museo en la Ciudad de Buenos Aires


Años después, dos miembros del entonces Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires, Eduardo Jozami y Raúl Fernández, convocaron a los organismos de Derechos Humanos para elaborar un proyecto de legislación que creara un Museo. Para muchos, se trata de la primera iniciativa, ya que la anterior no había alcanzado a difundirse. En este proyecto participaron todos los organismos y, a través de la Resolución Nº 50.318 del año 1990, el entonces Concejo Deliberante (equivalente a lo que es hoy la Legislatura) dispuso la creación del Museo de la Memoria “destinado a reconstruir, proteger y cultivar la memoria colectiva sobre los horrores del terrorismo de Estado que asoló a la Argentina”. Sin fuerza de ley, la Resolución quedó sólo como un antecedente valioso que se retomó años más tarde.

Cuando a nosotros (Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas) nos hablaron de un museo pensamos: “¿Un Museo?¿Cómo vamos a hacer un Museo?” Nos parecía algo retrógrado, ¿cómo nuestro problema iba a estar en un Museo? Pero bueno, igual fuimos y ahí nos encontramos con una propuesta de algo que nosotros nunca habíamos pensado que podía llegar a ser un Museo. Y bueno... cambiamos nuestra opinión. Porque para nosotros un Museo era una cosa estática, donde había salas donde se colgaban cosas, como era el Museo de Historia Argentina o Histórico Nacional, no sé cómo se llama; dónde hay objetos puestos ahí con una leyendita y punto.” (Mabel Penette de Gutiérrez, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas)

En 1996, cuando la Ciudad de Buenos Aires obtuvo su autonomía, los organismos de Derechos Humanos se acercaron nuevamente a los legisladores para impulsar un proyecto de ley que dispusiera la creación de un museo. Sin embargo, tampoco se avanzó. De acuerdo con la Constitución de la ciudad, un proyecto que pretenda la creación de una entidad bajo la órbita del poder Ejecutivo sólo puede ser presentado por el propio Jefe de Gobierno para su tratamiento en la Legislatura.


3. Creación del “Museo de la Memoria Nunca Más”


En forma paralela a este esfuerzo, y basándose en aquella resolución, se aprobó una ley creando el “Museo de la Memoria Nunca Más”. Si bien este Museo realizó alguna actividad muy preliminar, estaba aislado y pocos conocían de su existencia. No convocó a la participación de los organismos de Derechos Humanos o a otras organizaciones no gubernamentales dedicadas a los mismos objetivos y, en esas condiciones, su existencia fue efímera.

Durante la gestión de Teresa Anchorena en la Secretaría de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, nuevamente se trató de impulsar la iniciativa del Museo. La Resolución Nº 131 del 7/03/2000 de esa Secretaría creó una “Comisión de Trabajo para la fundación del Museo de la Memoria” y nombró coordinadora a la abogada Susana Aguad. Esta Comisión de Trabajo, que a todos los efectos se llamaba Instituto de la Memoria Nunca Más, funcionó durante el año 1999 y algunos meses del año 2000 en una oficina ubicada en el Centro Cultural General San Martín. Se organizaron actividades de discusión sobre aspectos conceptuales y organizativos referidos a la creación del museo pero, una vez más, no fue posible conciliar las diferentes visiones y, por lo tanto, culminar con un proyecto de ley que gozara de consenso. Desde allí, sin embargo, se impulsó con éxito la sanción de la ley 392/2000 que, como se explica en el apartado referido a la ESMA, dispuso que sus edificios fueran destinados a la sede del futuro museo.


4. Ley de Creación del Instituto Espacio para la Memoria


Durante el año 2000, representantes de los organismos de Derechos Humanos trabajamos en la elaboración de un proyecto de ley junto con miembros de la Secretaría de Cultura, la Subsecretaría de Patrimonio Cultural, la Secretaría de Educación y la Secretaría Legal y Técnica de la Jefatura de Gabinete, en el marco de la convocatoria realizada por la entonces Dirección de Derechos Humanos del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El proyecto de creación del Instituto “Espacio para la Memoria”, entidad autárquica y con capacidad de derecho público y privado, fue presentado el 13 de agosto de 2001 por el entonces Jefe de Gobierno Aníbal Ibarra para su tratamiento por la Legislatura.

Dieciséis meses después, el 5 de diciembre de 2002, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó la Ley 961 que crea el Instituto “Espacio para la Memoria” (en adelante IEM). Dicha ley fue reglamentada mediante el decreto 835 el 4 de julio de 2003.

La nueva institución fue dotada de autarquía, para que su funcionamiento autónomo garantizara la continuidad de sus objetivos y el desarrollo de sus políticas institucionales. La composición planteada para el órgano de gobierno del IEM refleja asimismo la aspiración de quienes impulsamos este proyecto de otorgar una participación relevante a miembros de la sociedad civil, a través de los representantes de los organismos de Derechos Humanos y de la incorporación de personalidades reconocidas por su compromiso con los temas de la memoria y su capacidad de aporte para la construcción de un Museo.

Los organismos de Derechos Humanos que actualmente participan en el IEM son: Abuelas de Plaza de Mayo, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Buena Memoria Asociación Civil, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por razones políticas, Fundación Memoria Histórica y Social Argentina, Herman@s de Desaparecidos por la Verdad y la Justicia, H.I.J.O.S. Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio, Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora, Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos y Servicio Paz y Justicia.

Las seis personalidades que forman parte del IEM son Alcira Argumedo, Víctor Basterra, Stella Calloni, Ricardo Peidró y Lita Stantic (información al 05/12/2007).

Además participan de la institución representantes del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En el año 2006, el Consejo Directivo designó como Directora Ejecutiva del Instituto Espacio para la Memoria a Ana María Careaga, quien a su vez nombró su equipo de trabajo.


5. Un objetivo claro: recuperar el predio donde funcionó la Escuela de Mecánica de la Armada –ESMA


Desde hace muchos años, los organismos de derechos humanos demandan la recuperación de sitios históricos relacionados al terrorismo de Estado. El objetivo es transformarlos en lugares que contribuyan a la construcción de una memoria colectiva que enfatice el respeto por la vida.

La Escuela de Mecánica de la Armada –ESMA– constituye un símbolo de los crímenes del terrorismo de Estado. Su nombre y su imagen son reconocidos en nuestro país y en el exterior. Por eso, a lo largo de tantos años se insistió en que el edificio debía ser la sede del museo.

En el año 2000, los organismos de Derechos Humanos impulsaron una campaña de recolección de firmas para demandar al entonces Presidente de la Nación, Fernando De la Rúa, la cesión del predio para destinarlo a ese fin. En ocasión de la visita del presidente al United States Holocaust Memorial Museum en Washington, Sara Bloomfield, directora del Museo, reiteró el pedido de manera pública.

En la misma línea, y para asegurar su cesión una vez resuelto el diferendo sobre el predio entre la ciudad y el gobierno nacional, la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires sancionó la Ley 392 –año 2000- que dispone que una vez finalizado el litigio y recuperados "... los edificios donde funcionó la Escuela de Mecánica de la Armada serán destinados para la instalación del denominado Museo de la Memoria".

El 24 de marzo de 2004 se firmó un convenio entre el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el Estado Nacional para trabajar conjuntamente en la construcción de un “Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos”, donde funcionara la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA)

Para dar cumplimiento al acuerdo se creó una Comisión Bipartita, integrada por representantes de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Ciudad de Buenos Aires, cuyas funciones fueron supervisar las tareas de desocupación y traspaso del predio, lo que se produjo en tres etapas:

- 28 de diciembre de 2004: se devolvieron los edificios del casino de oficiales, el pabellón central (edificio de las cuatro columnas), las casas de suboficiales 1 y 2, el quincho, la enfermería y la guardia.

- 15 de marzo de 2006: se traspasó más del cincuenta por ciento del predio que pasó a ser administrado por la Comisión Bipartita.

- 30 de septiembre de 2007: se produjo la desocupación total del predio. Ese mismo día se realizó un acto en el que estuvieron presentes autoridades nacionales y de la ciudad de Buenos Aires, sobrevivientes de la ex ESMA, y miembros de los organismos de derechos humanos. Pocos días después, el miércoles 3 de octubre, el “Espacio para la memoria” abrió finalmente sus puertas a la sociedad.

En los primeros meses del año 2006, la Comisión Bipartita creó, a su vez, una “Comisión Ad Hoc” para debatir sobre la forma y los contenidos del futuro “Espacio para la memoria”. De la misma participan organizaciones de Derechos Humanos y sobrevivientes del ex centro clandestino de detención.

Entre otros aspectos centrales vinculados al futuro del Espacio, esta Comisión Ad Hoc ha trabajado en las consultas relativas a la creación de un ente inter estadual que establezca los lineamientos centrales de gobierno y administración para la totalidad del predio y regule las actividades que desarrollarán las instituciones que en él establezcan su sede así como aquellas de carácter común.

El lugar de la JUSTICIA

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